Cuéntanos por dónde caminas la lana, qué árboles conoces por olor y qué piedra sostiene tus días. Sube imágenes geolocalizadas, relatos de abuelos y trucos de mantenimiento. Esa memoria colectiva nos ayuda a mejorar productos, priorizar cuidados y defender oficios que mantienen vivos los paisajes que amamos.
Al suscribirte, recibirás invitaciones a visitas a canteras, bosques manejados y lavaderos, además de charlas con artesanos. Enviaremos cuadernos descargables con ejercicios sensoriales y guías de trazabilidad. Queremos que participes, preguntes y corrijas, construyendo juntos una práctica abierta, rigurosa y alegremente comprometida con el territorio.
Si tienes estudio, escuela o comunidad, propón una residencia cruzada o un trueque de materiales con documentación pública. Diseñemos módulos compartidos, reparaciones abiertas y piezas itinerantes. Tus propuestas pueden tejer nuevas rutas entre cumbres y costas, fortaleciendo una red que aprende haciendo y celebrando resultados honestos.