Marrones tostados y negros serenos desde frutos nobles
Cáscaras de nogal, hojas envejecidas y ramas finas del aliso, combinadas con hierro controlado, tejen marrones tostados que recuerdan cortezas húmedas. Prolongar maceraciones en frío y calentar sólo al final evita astringencias excesivas. Para negros, un pre‑baño tanínico seguido de hierro tenue construye profundidad sin rigidez. Anotar densidad de la solución y tiempo de oxidación al aire ayuda a repetir ese equilibrio suave. Son tonos nobles, discretos, difíciles de olvidar en prendas cotidianas.